Un débito no autorizado no siempre es un fraude “de un click”. A veces es un servicio que se adhirió por teléfono, un cargo que sobrevivió a una baja, o un descuento que el banco aplica con un mandato amplio o ilegible. El estudio pide el origen del débito: contrato, adhesión, débito automático o mandato.
En la práctica del estudio este conflicto aparece junto a tarjetas, DEBIN y relaciones de consumo. No se trata de impugnar cualquier cargo: se trata de ver si hubo consentimiento informado y si la entidad puede acreditarlo.
Consentimiento y mandato
Se revisa cómo se originó el débito: formulario, llamada, app, cláusula de adhesión. Si el banco no puede mostrar una autorización válida, el cargo queda en discusión.
Bajas que no se cumplen
Es frecuente que el cliente pida la baja y el débito continúe. Conservar el número de trámite, mails y extractos posteriores es parte de la prueba.
Cargos en cuenta y en tarjeta
El análisis cambia según el canal (caja de ahorro, cuenta corriente o tarjeta). La ficha de tarjetas cubre refinanciaciones y cargos del plástico; acá el eje es el débito sin consentimiento.
Preguntas frecuentes
- ¿Un débito automático firmado hace años sigue valiendo?
- Depende del texto, de si se informaron cambios y de si el cliente pudo revocarlo. No se responde en abstracto: hay que ver el mandato y los extractos.
- ¿Puedo pedir la devolución de varios meses?
- A veces sí, cuando se acredita que el cargo no tenía autorización o que la baja no se ejecutó. El período reclamable se evalúa con plazos y prueba, sin anticipar un monto.
- ¿Es lo mismo que un DEBIN?
- No. El DEBIN es un débito inmediato con un circuito propio. Si el caso es un DEBIN puntual, la ficha específica es esa. Si es un cargo reiterado en cuenta o tarjeta, el recorte es este.
